Me parece que todos coincidimos en pensar que enfrentamos momentos difíciles. Momentos difíciles a nivel mundial, a nivel nacional y también en el plano personal. Y es que el requisito para pasar por dificultades es estar vivo… porque las dificultades son parte de la vida. No importa qué filosofía o qué idea te hayan vendido… tarde o temprano enfrentarás alguna situación de esas que sacuden a uno.
Entonces, esta realidad es un hecho. Todos estamos en el mismo bote. Sin embargo, hay algo que te distingue de otras personas; la diferencia está en cómo enfrentas la dificultad. Cuando llega el momento difícil, ¿qué haces?, ¿cómo reaccionas?, ¿en qué piensas?, ¿a dónde corres?
Puede que tu primera reacción sea desesperarte, llorar, deprimirte, enojarte… puede que busques refugio en alguna relación… o que trates de desconectarte de tu realidad usando alcohol, drogas, el trabajo, dormir y cosas similares.
Te propongo algo mejor: asume la actitud del rey David en el Salmo 62:1: “Sólo en Dios halla descanso mi alma;
de él viene mi salvación.” Aprende a descansar en Dios porque es el único descanso permanente que puedes hallar. Cuando buscas refugio en el Señor, él es tu fortaleza, independientemente de cuál sea la dificultad.
Dios es tu refugio eterno, que no se condiciona a los vaivenes de la vida.
¿Estás pasando por un momento difícil? ¿Necesitas una nueva alternativa en tu vida?
Mary Ann Martínez, pastora
Leave a Reply Cancel reply
You must be logged in to post a comment.
