¡Me encanta la navidad!Aunque dondequiera que se celebra la navidad me parece bonita, confieso que me fascina MI navidad… la que celebramos en Puerto Rico. Y Dios me libre de menospreciar otras diferentes culturas, costumbres y países… pero soy fanática de mi navidad verde, con cuatro y guitarras, bomba y plena, parrandas, trullas, decoraciones de luces exageradas, nuestro supuesto “invierno”, las tiendas y centros comerciales repletos y la gente comprando como si no hubiera mañana … y ni hablar del lechón asado, arroz con dulce, tembleque, pasteles y coquito (razones por las cuales todos juramos hacer dieta tan pronto llegue enero… aunque muy adentro sabemos que nos estamos engañando a nosotros mismos).
No es casualidad que el año pasado CNN Travel colocara a Puerto Rico como el 3er mejor lugar del mundo para pasar las navidades (http://edition.cnn.com/2010/TRAVEL/12/10/top.christmas.places/index.html)… por supuesto, puntualizando que en Puerto Rico celebramos las navidades más largas del mundo, comenzando en noviembre con la semana de Acción de Gracias y terminando a finales de enero con las Fiestas de la Calle San Sebastián. Pero sabemos que si nos provocan un poco, nos hacemos los locos y le llevamos una parrandita en febrero al que la pida.
En medio de tanta algarabía es fácil olvidar el evento que comenzó todo. La fascinante historia de un bebé, cuyo nacimiento no fue anticipado por pruebas de laboratorio, sonogramas o malabarriga. Un bebé tan especial que su llegada fue anunciada en profecías milenarias y su madre se entera por la visita de un ángel. Un bebé que con su nacimiento
cambió la vida de un hombre carpintero que, en medio de planes de boda, tuvo que demostrar “la madera” de la que estaba hecho. Fue el evento que puso el cielo a cantar, a unos pastores a celebrar, a unos magos a viajar y a un rey a temblar.
Disfruta la celebración de la navidad y comparte con tus seres amados. Pero sobre todo, recuerda que “la ilusión de la navidad” no se trata de Santa Claus, los Reyes Magos, las compras, la música o la comida. La Navidad se trata de Jesucristo. Se trata de la celebración de que Dios nos amó tanto que bajó a nosotros para mostrarnos un mejor camino, el camino de la salvación. ¡Esa es la mejor Navidad!
El nacimiento de Jesús nos enseña que hay esperanza… de cambio, de nuevos comienzos, de reconstruir, de nuevas relaciones… ¿Cuál es la esperanza que deseas y necesitas en esta navidad?
Mary Ann Martínez, pastora